No es la primera vez que en Nexfutura tratamos el tema. Hace unas semanas os hablábamos de unos chalecos para invidentes que gracias a una serie de sensores y un casco con cámaras integradas, facilita el tránsito de los invidentes en la calle evitando obstáculos que puedan poner en riesgo su estabilidad.
Según las últimas estadÃsticas publicadas por la Organización Mundial de la Salud, más de 200 millones de personas en todo el mundo sufren algún tipo de problema de visión que en algunos casos desemboca en una ceguera total. Sin la presencia de las nuevas tecnologÃas los avances en el campo de la salud que disfrutamos en la actualidad serÃan impensables y por ende nuestra calidad de vida de mucho menor grado.
En esta lÃnea un grupo de cientÃficos de la prestigiosa Universidad de Oxford, en el Reino Unido, han desarrollado unas gafas biónicas con las que pretenden “mejorar la visión de personas que han perdido esta capacidad o que tienen escasa o ninguna visión”. Asà lo afirma el doctor Stephen Hikcs, reputado profesor del Departamento de NeurologÃa ClÃnica de la universidad británica.
Estas gafas de nueva generación están pensadas para aquellas personas que sufran algunos de los problemas de visión más comunes, tales como la renitopÃa diábetica y la degeneración macular asociada a la edad. Precisamente esta última afecta al 75% de los hombres y mujeres de más de 75 años y en un 7% de los casos en su estadÃo más grave, según un informe del Servicio Nacional de Salud de Inglaterra, el NHS en sus siglas en inglés.
El dispositivo en cuestión consiste en dos lentes biónicas que llevan incorporadas sendas microcámaras en la esquina superior de la superficie. Las mismas capturan permanentemente todo lo que está a su alrededor, analizando las personas u objetos que se cruzan en el camino.
La información es enviada a tiempo real a una pequeña computadora que se encarga de analizarla y que a su vez proyecta en las
lentes luces de colores, cada una asignada a un elemento, y niveles de brillo, para que el usuario puede conocer la distancia a la que se encuentran los objetos.
“Esta información adicional permnite al usuario moverse por una habitación reconociendo los objetos más relevantes y localizando los más cercanos”, afirman sus responsables. Tan seguros están de su eficacia que afirman que las gafas pueden incluso ayudar a leer el titular de un periódico.
Los detalles técnicos y las primeras conclusiones han sido publicadas por la Universidad de Oxford a través de su blog cientÃfico y pronto serán recogidas por diversas publicaciones especializadas de prestigio internacional. “Las gafas deben permitir a su portador lograr una mayor independencia, encontrando sus propios caminos, asà como detectar señales de alerta”, afirma Hicks.
El primer prototipo fue presentado durante la celebración de la Exposición CientÃfica del Verano, que organiza la Royal Society y que ha tenido lugar este mismo mes de julio. A pesar de que por desgracia no suele ser lo más habitual, los cientÃficos británicos han encontrado en las administraciones públicas un aliado que se ha demostrado imprescindible.
El Insituto Nacional de Salud ha anunciado la concesión de una partida económica cuya cifra no ha trascendido, y que los investigadores utilizarán para llevar a cabo las primeras pruebas externas, desde casa. La Universidad de Oxford espera que las gafas biónicas puedan llegar al mercado en tan solo unos meses por un precio que rondará unas 500 libras, quizás algo excesivo, pero mucho menor que el coste de otras “herramientas” más populares, como los perros guÃa, valorados entre las 40.000 y las 50.000 libras.
-Sonidos para mirar-
En colación con el tema que estamos tratanto merece especial reconocimiento un proyecto europeo en el que están implicados siete instituciones del continente: el instituto Francesco Cavazza, la Federación Alemana de Ciegos e Invidentes Parciales, la Universidad de Bristol, la Universidad de La Marche, y las Universidades españoles de La Laguna, en Tenerife y la Politécnica de Valencia.
Bautizado como proyecto CasBLip, acrónimo en inglés de Sistema Cognitivo de Ayuda a Personas Ciegas, el objetivo prioritario es lograr que las personas invidentes o con problemas de visión agudos pueden llevar una vida más independiente, dentro y fuera de casa a través de un sistema de sonidos.
El dispositivo, con forma de casco, procesa y analiza las imágenes capatadas por una cámara portatil de alta definición capaz de detectar los posibles obstáculos (objetos y mobiliario urbano) y la distancia a la que se encuentran los mismos, además de predecir los movimientos de personas y automóviles.
Tras llevar a cabo el proceso, un auricular portátil transmite a tiempo real la información a través de una serie de señales acústicas, de tal forma que el sonido será más grave cuanto menos sea la distancia con el usuario.
El dispositivo está formado por un láser inflarrojo y varias aplicaciones de GPS capaces de crear un mapa de profundidad acústica que dibujan la realidad tridimensional que los invidentes no pueden percibir. Por el momento, sus responsables han anunciado que ya han probado con éxito dos prototipos diferentes; el M1, que utiliza un sensor laser que calcula la distancia entre los objetos localizados en una margen de distancia comprendio entre los 0 y los 100 metros y un cuerpo de visión de 60 grados, y el M2, con dos cámaras digitales que captan la posición de los objetos y predicen sus movimientos.
El proceso de comercialización en masa es todavÃa un horizonte muy lejano aunque la Unión Europea y las instituciones participantes esperan pode acortar los tiempos a medida que se vaya avanzando en los procesos de testación.

















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